sábado, 2 de enero de 2021

¡DIOS LOS BENDIGA! …, PERO LOS SALARIOS NO SE MUEVEN

El año 2020, además de todos los golpes que sufrió el campo popular con la pandemia de COVID-19 y el devastador paso de dos huracanes -todo lo cual mostró la precariedad monumental en que vive la mayoría de la población guatemalteca- se despidió de una manera patética: ¡no hay aumento en los salarios!

 

Como siempre, para fines del año se reúnen las cámaras empresariales, los sindicatos y el gobierno, para acordar aumento a los salarios. Pero este año NO HAY AUMENTO.

 

Los salarios son menos que insuficientes. La canasta básica real (que incluye lo necesario para que una familia tipo apenas sobreviva con el mínimo de dignidad) está estipulada en Q. 8,380.56. Los sueldos reales -que no siempre se cobran, porque muchas veces ni siquiera eso se paga- representan apenas aproximadamente un tercio de esa canasta.

 

Como no hubo ninguna modificación para el 2021 -según justificó el gobierno, debido a la crisis económica generada por la pandemia de coronavirus- los haberes se mantienen igual que para el año 2020. Entre sueldos y bonificaciones, quedan así:

 

Salario para actividades no agrícolas: Q. 3,075.10

 

Salario para actividades agrícolas: Q. 2,992.37

 

Salario para actividades de exportación y maquila: Q. 2,831.77

 

Según invocó innumerables veces el presidente Alejandro Giammattei, “Dios bendice a Guatemala”. Pero para que las bendiciones no llegan. ¿Tendría razón el Premio Nobel de Literatura, Miguel Ángel Asturias? “En este país solo borracho se puede vivir”.



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