lunes, 30 de noviembre de 2020

DIFERENCIAS INEXPLICABLES

El 31 de agosto de 1997 en París murió lady Diana, princesa de Gales. Para su funeral, un millón de londinenses salió a las calles, 2,000 millones de personas lo siguieron por televisión y numerosas personalidades estuvieron presentes para rendirle homenaje. Ese mismo día, en Londres murió Thomas Brown, albañil (cayó de un andamio). ¡Ni una sola nota necrológica!

 

Diosito lindo ¿querrá esas diferencias? Como dijo Atahualpa Yupanqui:

 

Un día, yo pregunté
Abuelo, ¿Dónde está Dios?
Mi abuelo se puso triste
Y nada me respondió

 

Mi abuelo murió en los campos
Sin rezos, ni confesión
Y lo enterraron los indios
Flauta de caña y tambor

 

Al tiempo, yo pregunté
Padre, ¿qué sabes de Dios?
Mi padre se puso serio
Y nada me respondió

 

Mi padre murió en las minas
Sin doctor, ni protección
¡Color de sangre minera
Tiene el oro del patrón!

 

Mi hermano vive en los montes
Y no conoce una flor
Sudor, malaria y serpiente
Es vida del leñador

 

Y que nadie le pregunte
Si sabe dónde está Dios
¡Por su casa no ha pasado
Tan importante señor!

 

Yo canto por los caminos
Y cuando estoy en prisión
Oigo las voces del pueblo
Que canta mejor que yo

 

Hay un asunto en la tierra
Más importante que Dios
Y es que nadie escupa sangre
Pa' que otro viva mejor

 

¿Qué Dios vela por los pobres?
Tal vez sí y tal vez no
¡Pero es seguro que almuerza en la mesa del patrón!



 

domingo, 29 de noviembre de 2020

DIOS BENDIGA A GUATEMALA…. E INFILTRADOS QUEMAN BUS

Nadie, absolutamente nadie de los manifestantes en la plaza llevaba elementos para quemar un bus. Nadie, absolutamente nadie se adjudicó el hecho, y todos, absolutamente todos los presentes repudiaron el incidente.

MONTAJE REPULSIVO, PROPIO DE LOS AÑOS DE LA GUERRA FRÍA



¿LOS CORRUPTOS DEL GOBIERNO O LOS DUEÑOS DE LA FINCA?

Hoy día protestamos por la casta política corrupta que maneja arbitrariamente los resortes del Estado. Se pide su destitución: presidente y vice, ministros, diputados, muchas veces pensando que ahí está la causa de nuestras penurias. ¿Cuánto gana un diputado? Alrededor de 4,000 DÓLARES MENSUALES (30,000 quetzales).

 

¡CUIDADO! Ese grupo (corrupto y mafioso) solo “hace los mandados” a los “dueños de la finca”. ¿Cuánto ganan los pocos grupos que son dueños del país desde la colonia? (grandes grupos económicos que no ponen la cara en la televisión): en promedio 10 MILLONES DE DÓLARES ¡¡POR MES!!

 

(O sea que un diputado debería trabajar unos 200 años para tener el ingreso mensual de esos a quien sirve)

 

¿DÓNDE ESTÁ REALMENTE EL PROBLEMA?

 

Vale la pena ver esta información:

https://nomada.gt/pais/el-capital-de-260-guatemaltecos-equivale-al-56-del-pib/#:~:text=Una%20consultora%20de%20consumo%20de,con%20el%2072%20por%20ciento




 

viernes, 27 de noviembre de 2020

¿RIGOR CIENTÍFICO O BUENA IMAGEN?

En muchas universidades privadas hoy día se buscan denodadamente “clientes”, que no estudiantes. Para ello se implementan técnicas de mercadeo reñidas con la calidad académica. Por ejemplo, se pide a los catedráticos que sean “benévolos” con las notas, que den clases virtuales “atractivas” y que se presenten “con imagen impecable”.

¿ESTÁ CLARO POR QUÉ LA EDUCACIÓN PÚBLICA ES SUPERIOR A LA PRIVADA?

 



miércoles, 25 de noviembre de 2020

CATÁSTROFES

En el año 2010 un terremoto en Haití mató un número indeterminado de personas que se calcula superaron los 200,000, mientras que produjo 250,000 heridos; un sismo de igual magnitud en Hokkaido, Japón, en el año 2003, dejó 400 heridos y ni un muerto. Lo que destruye no es tanto la naturaleza sino la forma en que nos relacionamos con ella. Es obvio, entonces, que a mayor cantidad de recursos, mayores posibilidades de salir airosos de estas catástrofes. Dicho de otro modo: los eventos naturales como terremotos, maremotos, huracanes, erupciones volcánicas, tornados, inundaciones, sequías, no son exactamente “desastres” naturales sino que, el desastre de modelo social que existe en tantos lugares del mundo -Guatemala es uno de ellos-, los convierte en catástrofes.

 

Es como lo que está sucediendo con la naturaleza en términos globales: no hay “cambio climático” en curso, sino catástrofe ecocida generada por los modelos de producción y consumo reinantes. Es decir: no nos mata la madre naturaleza sino la forma en que nos relacionamos con ella.

 

En Japón, se podría aducir, hay una gran riqueza material acumulada, de ahí que un movimiento telúrico puede ser procesado muy distintamente a Haití. Pero ¿qué decir de Cuba? Con infinitamente menos recursos que otros países desarrollados, el continuo paso de huracanes por su territorio no constituye una calamidad nacional; por el contario, con un aceitado mecanismo de preparación para desastres, lo que en nuestros países son catástrofes de proporciones descomunales allí, donde un Estado realmente funciona, son eventos bien abordados que no terminan nunca en infiernos.

 

En nuestro país acaban de pasar dos desastres casi pegados uno al otro: las depresiones tropicales Eta, y días después: Iota. Con alrededor de 150 personas muertas y/o desaparecidas por las inundaciones, los daños ocasionados son cuantiosos. Las comunidades afectadas -campesinos pobres de las regiones más olvidadas del país- demorarán años en recuperarse. Como siempre, los gobiernos de turno, más allá de pomposas y altisonantes declaraciones, no están a la altura de las circunstancias. En este caso, la catástrofe de las inundaciones se suma a la terrible crisis sanitaria producto de la pandemia de COVID-19 que no ha cejado. El Estado, como siempre, de espaldas a las necesidades de las poblaciones. Es ese mismo Estado el que, en muchos de los territorios ahora afectados por las tormentas, ha reprimido y desalojado grupos que intentaban recuperar sus territorios ancestrales, robados por los terratenientes de esas zonas.

 

En ese estado de vulnerabilidad, ¿qué pasará ante la nueva catástrofe que nos golpee? Y esto no es puro negativismo agorero: sabemos que Guatemala está hondamente expuesta a estos eventos: terremotos, huracanes, erupciones volcánicas, sin hablar de otros “terremotos” sociales como la impunidad o la violencia con su goteo diario de muertes. Mientras se dan estas catástrofes sociales, el Congreso se aumenta su propio presupuesto quitándole fondos al Procurador de Derechos Humanos.

 

La pregunta anterior pretende poner en evidencia que estamos mal preparados para afrontar lo que, lamentablemente, podrá seguir viniendo. Nuestro Estado está muy debilitado. Pero no solo por los “políticos corruptos que se roban todo”, tal como el discurso de la prensa hace años nos pretende hacer creer; está debilitado por las políticas de privatización que desde hace varias décadas estamos soportando. Un Estado debilitado en todos los aspectos, sin recursos, con raquítica recaudación fiscal (la segunda más baja en Latinoamérica), sin proyecto político como nación más allá de la rapiña de cada administración puntual que lo maneja por cuatro años, no está nunca en condiciones de gestionar adecuadamente las crisis que significan cualquiera de estos eventos catastróficos.

 

En China el Estado tiene proyectos de largo aliento ya pensando en el siglo XXII. ¿Por qué aquí no podemos tener un plan que supere el efímero paso de una administración? Evidentemente porque hay intereses para que el Estado siga siendo este botín de guerra, ineficiente y bobo, que no puede superar un precario asistencialismo post desastres. Definitivamente, nos merecemos algo mejor.