viernes, 7 de diciembre de 2018
jueves, 6 de diciembre de 2018
MOVILIZACIÓN POPULAR: ÚNICO CAMINO PARA CAMBIAR ALGO
Los recientes
acontecimientos de Francia dejan una gran enseñanza. La movilización popular –solo
ella, la actuación de las masas en las calles– puede lograr cambios reales en
la situación política-económico-social. Las protestas callejeras (los “chalecos
amarillos”) lograron que el gobierno diera marcha atrás con el aumento de los
combustibles.
¡Ese es el camino
para cambiar algo! Lo demás, es cosmética.
Aunque no nos
guste: la violencia es la partera de la historia.
LA VIOLENCIA EN
MANOS DEL PUEBLO NO ES VIOLENCIA. ¡ES JUSTICIA!
miércoles, 5 de diciembre de 2018
EL HAMBRE LO PUEDE TODO….
Buenos Aires, 22/7/90. Una mezcla de sorpresa, consternación y humor causó la declaración dada por el ganador de un concurso de "resistencia para comer".
Andrés Romagnoli, de 34 años de edad y oriundo de la provincia de Catamarca, residente en la Capital Federal desde quince años, participó junto a nueve personas más en el Concurso "¿Cuánto aguanta?", organizado por una prestigiosa cadena de supermercados de nivel nacional.
Desde el primer momento llamó la atención su presencia: al lado de nueve obesos que superaban en todos los casos los 130 kilogramos de peso, el Sr. Romagnoli lucía casi desnutrido. Nadie entendió bien por qué estaba participando en un concurso de resistencia para ver cuánto podía comer. El público asistente así como los locutores del canal televisivo que cubrió el evento en vivo especulaban que era un toque divertido que se pretendía dar al show.
Terminado el concurso dos de los nueve participantes debieron ser hospitalizados de urgencia debido a la enorme cantidad de comida ingerida, uno de ellos el más obeso del grupo, de 221 kgrs.
El Sr. Romagnoli, sin prisa pero sin pausa, pudo comer 14 emparedados de jamón y queso, dos pizzas enteras de anchoa, dos tortas de chocolate, acompañado todo ello con tres litros y medio de gaseosa.
Contento, terminado ya el evento manifestó que hace seis meses que está desocupado, y por cuatro días estuvo sin comer preparándose para el concurso. El triunfo, según manifestó, se lo dedicó a su familia y "a la memoria del general Perón".
martes, 4 de diciembre de 2018
¿FRACASÓ EL SOCIALISMO?
China, con su socialismo de
mercado, en 30 años multiplicó por 17 su PIB por habitante. Ningún país
capitalista lo ha conseguido nunca.
China estaba fragmentada, devastada por la invasión japonesa y la guerra
civil. (La revolución socialista con) Mao la unificó. En 1949 era el país más
pobre del mundo. Su PIB per cápita era alrededor de la mitad del de África y
menos de tres cuartas partes del de la India. Pero de 1950 a 1980, durante el
período maoísta, el PIB creció de forma regular (2,8 % de media anual), el país
se industrializó y la población pasó de 552 a 1.017 millones de habitantes. Los
progresos en materia de salud fueron espectaculares y se erradicaron las
principales epidemias. El indicador que resume todo, la esperanza de vida pasó
de 44 años en 1950 a 68 años en 1980. Es un hecho indiscutible. A pesar del
fracaso del «Gran salto adelante» y a pesar del embargo occidental -que siempre
se olvida mencionar- la población china ganó 24 años de esperanza de vida con
Mao. Los progresos en materia de educación fueron masivos, especialmente en la
primaria: el porcentaje de población analfabeta pasó del 80 % en 1950 al 16 %
en 1980. Finalmente las mujeres chinas –que «sostienen la mitad del cielo»,
decía Mao- fueron educadas y liberadas de un patriarcado ancestral. En 1950
China estaba en ruinas. Treinta años después todavía era un país pobre desde el
punto de vista del PIB por habitante. Pero era un Estado soberano unificado,
equipado y dotado de una industria naciente. El ambiente era frugal, pero la
población estaba nutrida, cuidada y educada como no había estado en el siglo
XX.
Esta revisión del período maoísta es necesaria para comprender la China
actual. Fue entre 1950 y 1980 cuando el socialismo puso las bases del
desarrollo futuro. En los años 70, por ejemplo, China recogía el fruto de sus
esfuerzos en materia de desarrollo agrícola. Una silenciosa revolución verde
había hecho su camino aprovechando los trabajos de una Academia China de
Ciencias Agrícolas creada por el régimen comunista. A partir de 1964 los
científicos chinos obtienen sus primeros éxitos en la reproducción de
variedades de arroz de alto rendimiento. La restauración progresiva del sistema
de riego, los progresos realizados en la reproducción de semillas y la
producción de abonos nitrogenados transformaron la agricultura. Como los
progresos sanitarios y educativos, esos avances agrícolas hicieron posibles las
reformas de Deng que han constituido la base del desarrollo posterior. Y ese
esfuerzo de desarrollo colosal solo podía ser posible bajo el impulso de un
Estado planificador. La reproducción de las semillas, por ejemplo, necesitaba
inversiones imposibles en el marco de las explotaciones individuales.
Bruno Guigue. “El socialismo chino y el mito del fin de la historia” http://www.rebelion.org/noticia.php?id=249582
lunes, 3 de diciembre de 2018
domingo, 2 de diciembre de 2018
sábado, 1 de diciembre de 2018
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